miércoles, 6 de abril de 2016

fragmento


Todo empezó cuando Angelica viajó al extranjero para una visita al convento de Santa Clara en España. Allí estuvo un año y en ese año la trataron estupendamente, pero un día mientras comía con las demás monjas del convento sucedió algo, una de ellas enfermó y ninguna sabia el porque, muchas decían que podía haber sido la comida, otras que Dios la había castigado por sus numerosos pecados, ya que esta mujer llevaba mucho tiempo sin confesarse. Al cabo de un tiempo la monja seguía enferma y la enfermedad iba cada vez a más hasta que un día Angelica decidió cuidarla ella misma ya que ninguna otra monja se atrevía hacerlo por miedo a estar igual que ella. Angelica en su convento en Italia aprendió hacer un té de plantas medicinales el cual se lo dio a la enferma. Esto lo hizo durante un mes todas las mañanas, tarde y noches Angelica le daba su té para que se recuperara pero este no hacia el efecto que se esperaban. La monja cada vez y va poniéndose peor hasta que una noche cuando Angelica entro en la habitación para darla el té se encontró allí con el doctor Ramírez el cual la estaba tomando el pulso, esta había fallecido...